A testimony from Celsa García
Celsa García
Bendiciones al ministerio Jesús Rey de Reyes y al Apóstol Francisco Gómez.
Mi testimonio: Dios obró maravillosamente por el poder de la oración del Apóstol. Tenía dolor en el estómago y en la espalda; de pie, sentada o acostada, con cualquier movimiento los dolores eran muy fuertes. Justo en esos momentos el Apóstol me llamó para ministrarme, y Dios obró maravillosamente, porque sigo aquí en mi casa y no en el hospital, cuando los médicos hablaban de líquido acumulado en el estómago y de problemas con el hígado.
Sigan la palabra, con oración y súplica: sanar está en el poder de nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús. Bendecido seas, Francisco Gómez; que Dios te dé más luz y fortaleza a ti y a tu ministerio.
These are personal experiences shared voluntarily. God is sovereign, and we do not promise the same outcome for everyone. We walk by faith and not by sight.