A testimony from María M. R.
María M. R.
Doy gracias a Dios por el siervo de Dios, el Apóstol Francisco Gómez. Mi nombre es María. Yo traía la rodilla inflamada con dolor, y traumas de mi niñez, y gracias a que oró por mí soy libre de todo eso. Me siento muy ligera y con mucha paz.
Gracias, Dios, por enviarme a tu siervo para que orara por mí y ser libre de todo demonio. Gloria a Dios, amén, aleluya. Que Dios bendiga y proteja siempre al Apóstol Francisco Gómez, a su familia, a su ministerio y a su equipo de trabajo, en el nombre de Jesús.
These are personal experiences shared voluntarily. God is sovereign, and we do not promise the same outcome for everyone. We walk by faith and not by sight.