A testimony from Oliva
Oliva
Para mí es una bendición estar en este lugar. Soy Oliva, y una vez más vengo a dar testimonio de la verdad en Cristo.
Esta mañana mi hijo amaneció con un fuerte dolor de muelas, y en la noche había tenido pesadillas: soñó que lo perseguían. Nuestro Apóstol oró por mi hijo y otra vez fue sano del dolor de muelas. La primera vez que oró por mi hijo Leo, fue sano del dolor de cabeza, para la gloria de Dios Padre.
Gracias, amado Apóstol Francisco Gómez, por su tiempo y por guardarse como un verdadero discípulo de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador; y gracias a Dios por su vida. Bendiciones para su amada familia, para el ministerio y para usted. Los amamos en el amor del Señor Jesucristo.
These are personal experiences shared voluntarily. God is sovereign, and we do not promise the same outcome for everyone. We walk by faith and not by sight.